Solo, despacio, me escondo en la penumbra.
El día avanza, lento,
del fondo de mí escapa un lamento
Pienso en ti, me invade un hondo penar.
Me debo levantar,
aunque solo quisiera con todo acabar
Amanece, se va la noche.
Recuerdo, y duele el reproche,
mudo reproche de tus ojos. Te deje ir,
ahora me siento morir
Mi mascara debo usar.
No pensar que te vi morir,
entre mis brazos te vi partir
¡que poco amor te pudo dar,
el que te dijo tanto amar
Amanece, mis hijos debo despertar,
aunque solo en ti puedo pensar
Tengo ellos a mi cargo,
y a veces es tan amargo,
el amor es dar sin pedir, sin recibir,
por ellos debo vivir
Amanece, hay que seguir,
Respiro profundo, tengo que vivir.
El alma vacía, sin ilusión,
perdí mi pasión, duele el corazón
¡Adelante, ríe y canta!
¡Haz creer que la vida te encanta!
Amanece, el corazón me grita,
sintiendo la vida marchita,
¡perdiste la que amas!
en el silencio ruedan unas lágrimas.
Para no gritar mi lengua muerdo,
¡amor, como duele estar cuerdo!
Amanece, el sol asoma,
lo que quieras de mi vida toma
aunque es poco lo que deja,
esta carga que me aqueja
¡Tantas cosas me recuerdan, con saña,
que yo no tengo mañana!
Amanece, hay que seguir
Hay que vivir,
aunque no veo por que,
ni para que.
En unos años, la soledad me alcanzará,
amante insaciable me abrazará,
sin piedad me tomará.,
con ella he de vivir.
¿Hay por qué seguir?
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